Un informe preliminar de la FAA reveló que la torre de control del Aeropuerto Internacional Ronald Reagan operaba con personal insuficiente en el momento de una reciente colisión, lo que pudo haber afectado la gestión del tráfico aéreo
Por Daniela Mérida
Infobae
Un informe preliminar sobre la colisión aérea ocurrida el miércoles por la noche entre un avión comercial y un helicóptero militar indica que la torre de control del Aeropuerto Internacional Ronald Reagan no contaba con el personal adecuado para el nivel de tráfico aéreo en ese momento, según reportó The New York Times.
De acuerdo con un reporte interno de seguridad de la Administración Federal de Aviación (FAA), el controlador que dirigía los helicópteros cerca del aeropuerto también estaba encargado del tráfico de despegues y aterrizajes de aviones comerciales, funciones que usualmente se asignan a dos operadores distintos. La torre de control del aeropuerto ha enfrentado problemas de falta de personal durante años, según el informe.
El choque sucedió alrededor de las 21:00 (hora local), en un área de alto tráfico aéreo, a unos cinco kilómetros de la Casa Blanca y el Capitolio, informó la Administración Federal de Aviación (FAA). De acuerdo con Associated Press (AP), el avión, un Bombardier CRJ-701, operado por PSA Airlines como American Airlines 5342, realizaba un vuelo desde Wichita, Kansas, y estaba en aproximación final cuando colisionó con un helicóptero UH-60 Blackhawk del Ejército de Estados Unidos, que realizaba un entrenamiento nocturno.
El presidente Donald Trump, en conferencia de prensa, solicitó un minuto de silencio por las víctimas y confirmó que no hubo sobrevivientes. Hasta el momento, las autoridades han recuperado 30 cuerpos de las 67 víctimas, incluidos los tres militares que viajaban en el helicóptero.
Reacciones oficiales
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, afirmó que el helicóptero despegó de Fort Belvoir, Virginia, y realizaba una evaluación nocturna obligatoria con una tripulación experimentada. Por su parte, el secretario de Transporte, Sean Duffy, calificó el accidente como “absolutamente prevenible” y aseguró que no hubo fallos de comunicación entre el avión y el helicóptero.



