La Celestina es una obra literaria que ha perdurado a lo largo de los siglos, y su temática sigue siendo relevante en la sociedad actual, y no solo por su contenido histórico y amoroso o cómico, que lo convierte en un deleite para los amantes de la tragicomedia. Sino también su reflejo fiel, aunque escrita hace muchos años, de la sociedad que llamamos “moderna”. Esto porque representa, a diferencia de otros libros de esta misma época, más que la religión, la naturaleza humana, una realidad de engaños, mentiras, manipulación y en medio de todo, la tragedia, y porque no decirlo, el cariño, pasiones desmedidas y una idea de amor, lo que nos hace pensar que la misma es una novela de estos tiempos.
Tanto es así que nos narra el amor de una chica, a la que un chico ve una vez y piensa que es el amor de su vida. Un tanto como la primera parte de Frozen, invertido. El chico cree que sin ella no puede vivir y busca a alguien que sabe dar cotorra, como se diría en el país, o pintar pajaritos en el aire, para convencer a la chica de un amor imposible en su época, por el hecho de que la misma ya estaba comprometida. Y lo hace con palabras que ni siquiera vienen de él, un tanto, como La isleña de Bismar Galán. Pero esta historia, como muchos ya se lo habrán esperado, no tiene un final feliz, sino una moraleja, sin embargo, la moraleja siempre va a depender del ojo de su espectador.
Por lo mismo, este ha sido un relato que ha generado numerosas interpretaciones a lo largo de los años, sobre todo catalogada con demasiada facilidad a una historia de amor. No obstante, este artículo tiene como objetivo analizar la muerte de Melibea desde una perspectiva distinta, no como un acto de amor desesperado, sino como consecuencia de los estándares sociales y morales de su época.
Para esto, en primer lugar, es necesario situarse en un contexto histórico, el momento en el que se desarrolla la obra. La Celestina fue escrita por Fernando de Rojas a finales del siglo XV, una época en la que la moralidad y el honor eran extremadamente importantes, especialmente para las mujeres de la nobleza. En este sentido, la pérdida de la virginidad de una joven era considerada como un grave deshonor para su familia, y podía tener consecuencias devastadoras para su reputación y su futuro. Tanto es así que una mujer deshonrada (que era como se les llamaba) tendría que casarse con la persona que la deshonró, casarse con alguien que ya se hubiese casado, o sea un viudo, quedarse en casa para siempre, ser monjas en un monasterio o suicidarse, que era la solución más rápida en la antigua china para que no nacieran rumores.
Esto se debía a que la mujer deshonrada, era marginada por la sociedad, al igual que familia, sobre todo en la clase alta. Pues en esta época se le da especial importancia al honor de una casa, como lo vemos en los libros de la literatura medieval. Un ejemplo vivo es Cantar de Mio Cid, donde este no solo le da gran importancia a su honor, sino también al de sus hijas. Además, se convierten en fuente de chisme y rumores por parte de la sociedad, lo mismo que pasaría en la actualidad. Por esto, el caso Melibea, una noble, su muerte no puede entenderse únicamente como un acto de desesperación por amor.
El segundo punto que se debe considerar es ¿Se amaban Calisto y Melibea? Para esta pregunta se consideraron las siguientes razones: Calisto había visto por primera vez a Melibea cuando dijo estar enamorado de ella, no conocía sus hábitos, su temperamento o sus sueños. Entrando Calisto en una huerta en pos de un halcón suyo, halló allí a Melibea, de cuyo amor preso, comenzole de hablar. Que sería lo mismo que deseo, el amor no se toma a la ligera, sino que es una construcción de sentimientos y recuerdos que se forman con el tiempo al aceptar a una persona como es. Por lo tanto, no es algo que formamos con uno o dos minutos, un día y en ocasiones ni siquiera en años. La pasión, que si es un deseo desenfrenado por poseer a la persona que se quiere, cumple a la descripción con lo que sentía el protagonista.
A lo largo de la obra, se hace evidente que Melibea se siente atrapada por las expectativas y exigencias de su familia y de la sociedad en la que vive. Incluso antes de conocer a Calisto, sus padres ya le habían escogido un prometido, y ella se sentía presionada para aceptar este matrimonio concertado. La llegada de Calisto a su vida representa una oportunidad para escapar de estas expectativas, pero también conlleva un gran riesgo, ya que su relación con él la coloca en una situación de deshonra. Pero quien había convencido a Melibea, no fue el propio Calisto o su amor por alguien a quien ni siquiera había conocido de verdad, sino las palabras de convencimiento de la Celestina que con engaños entra a la casa de Melibea y luego le vende a Calisto, como si fuese el paraíso “Yo dejo un enfermo a la muerte, que, con una sola palabra salida de tu boca, tiene por fe que sanará” acto 7mo. Esta decide enfrentarse a todo por Calisto y asumir las consecuencias, después de todo si Calisto se llevaba su virginidad, solo se tendría que cancelar el compromiso y este se debía hacer cargo de ella, pero ¿Qué pasa? Calisto muere después de la consumación del acto.
En este sentido, la muerte de Melibea puede interpretarse como un acto de desesperación ante la imposibilidad de cumplir con las expectativas impuestas por su familia y su sociedad. En un fragmento de la obra, Melibea expresa su angustia al decir: "¡Oh, desventurada de mí, que, por huir de un mal, caí en otro mayor!" Estas palabras revelan su sensación de estar atrapada en una situación sin salida, en la que cualquier decisión que tomé la llevará a la deshonra y al sufrimiento. Sí, esperaba ver a Calisto después de su muerte, después de todo ya eran acompañantes de esta aventura, y no se arrepentía de haber sido libre de sus cadenas, pero, eso no significa que se matara por su amor a Calisto.
En conclusión, la celestina no es una obra que se pueda entender en una simple lectura, pues a pesar de que reflejan la realidad humana, la época y el estilo de la sociedad y la cultura en el que se desarrollan, pueden cambiar todo el escenario. Por lo que la muerte de Melibea en La Celestina no puede entenderse únicamente como un acto de amor desesperado, sino como una consecuencia de las exigencias sociales y morales de la época en la que vivía. Su situación de deshonra y su sensación de estar atrapada por las expectativas de su familia y de la sociedad la llevaron a tomar una decisión drástica, que pone de relieve las limitaciones impuestas a las mujeres en el contexto medieval. Reflexionar sobre la historia de Melibea nos invita a cuestionar las restricciones impuestas a las mujeres a lo largo de la historia, y a considerar cómo estas limitaciones siguen presentes en la sociedad actual.

