Santo Domingo., RD. El sector financiero de la República Dominicana registró una sólida expansión del 7.3 % en su valor agregado real durante el periodo enero-noviembre de 2025. Así lo informó el Banco Central de la República Dominicana (BCRD), al destacar que este dinamismo es el resultado de una gestión eficiente y una medición estadística alineada con los más altos estándares de transparencia global.
A través de su documento de análisis "Página Abierta", la institución explicó que este crecimiento no es fortuito, sino que responde a la aplicación rigurosa del Sistema de Cuentas Nacionales (SCN 2008). Este marco metodológico es el mismo que utilizan organismos de la talla de las Naciones Unidas, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial para garantizar la comparabilidad de las economías.
El BCRD subrayó que la medición de la actividad bancaria y de seguros en el país se sustenta en investigaciones exhaustivas que abarcan desde censos y encuestas hasta estados financieros detallados. Este nivel de precisión permite que indicadores clave como el Producto Interno Bruto (PIB) y el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) reflejen con fidelidad la salud de la economía nacional.
Uno de los puntos clave de la publicación es la clarificación de cómo se generan los ingresos en el sector. Además de las comisiones directas por servicios como tarjetas de crédito o manejo de cuentas, el Banco Central incorpora los denominados Servicios de Intermediación Financiera Medidos Indirectamente (SIFMI), una herramienta técnica esencial para no subestimar el aporte del sector.
Estos servicios de intermediación, aunque no tienen un precio explícito para el usuario, representan la gestión de riesgos y administración de fondos que realiza la banca. Según el BCRD, ignorar este factor resultaría en una visión distorsionada de la realidad económica dominicana, alejándola de las mejores prácticas internacionales vigentes.
En detalle, la metodología desglosa los SIFMI en dos vertientes: los préstamos y los depósitos. El cálculo se obtiene analizando la diferencia entre los intereses cobrados y pagados frente a una tasa de referencia, lo que permite capturar el valor real de la logística financiera que sostiene el flujo de capitales en el país.
La institución fue enfática al señalar que el crecimiento del 7.3 % observado hasta noviembre de 2025 es una cifra técnicamente robusta. Esto se debe al uso de índices de precios específicos y diferenciados para cada subsector, lo que permite capturar con mayor precisión la estructura de costos propia de la banca y los seguros mes tras mes.
Como ejercicio de transparencia, el BCRD aclaró que si se utilizara el Índice de Precios al Consumidor (IPC) general como deflactor —una medida menos precisa—, el crecimiento del sector parecería ser del 8.0 %. Sin embargo, la institución opta por la metodología más estricta para evitar sobreestimaciones y ofrecer datos de alta fidelidad.
El documento también aclara que el desempeño del sector financiero no siempre debe moverse en paralelo con el resto de la economía. El valor agregado de los servicios bancarios tiene dinámicas propias que, en ocasiones, pueden superar o diferenciarse del promedio del PIB nacional sin que esto represente una anomalía estadística.
Esta puntualización metodológica surge como un esfuerzo del Banco Central por educar y ofrecer claridad sobre el origen de los datos macroeconómicos. Con ello, buscan fortalecer la confianza de los inversionistas y de la sociedad civil en las cifras que dictan el rumbo de la política monetaria en la República Dominicana.
Finalmente, el BCRD reafirmó su compromiso con el fortalecimiento del sistema estadístico nacional. La entidad aseguró que continuará publicando datos detallados y precisos, consolidando su rol como una fuente técnica confiable para el análisis económico y la toma de decisiones estratégicas en beneficio del país.

