SANTO DOMINGO – En un acto que combinó la devoción religiosa con una enérgica denuncia social, la Iglesia Católica celebró este Viernes Santo el Sermón de las Siete Palabras desde la Catedral Primada de América. Bajo la coordinación de Monseñor José Amable Durán Tineo, obispo auxiliar de Santo Domingo, el clero dominicano pasó balance a los males que aquejan al país, desde la inseguridad ciudadana hasta las deficiencias en el sistema de salud y justicia.
Los protagonistas y sus mensajes
Críticas al sistema y llamado a la acción
El momento de mayor impacto fue la lectura de la cuarta y sexta palabra. El padre Luis Rodríguez fue enfático al señalar que "años vienen y años van y no se ve una mejora real en la educación", mientras que el padre Isaías Mata recordó que el pueblo sigue esperando respuestas definitivas ante los sonados casos de corrupción que han marcado la agenda pública.
Por su parte, la intervención de Sor Ángela Cabrera resonó con fuerza al abordar la realidad de las mujeres dominicanas, denunciando la "cultura de la muerte" que se manifiesta en la violencia de género y la falta de atención médica digna para las parturientas.
"La cruz de hoy no es de madera; es el hambre de los marginados, el miedo a salir a la calle y el silencio ante la injusticia", se escuchó decir en el templo colonial.
Reflexiones de las Siete Palabras
Primera Palabra: "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen"
Proclamada por el Revdo. P. Francisco Benito Alvarado Herrera. Denunció la violencia y las injusticias sociales, advirtiendo sobre la influencia de la cultura digital en los jóvenes y el debilitamiento del entorno familiar.
Segunda Palabra: "Hoy estarás conmigo en el Paraíso"
A cargo del Revdo. P. Mario De la Cruz Campusano. Hizo un llamado a construir una sociedad más justa donde prevalezca el bien común sobre los intereses particulares, destacando que el dolor humano puede ser camino de conversión.
Tercera Palabra: "Mujer, ahí tienes a tu hijo. Ahí tienes a tu madre"
Reflexionada por el Revdo. Diácono José Ricardo Rosado Acosta. Alertó sobre el aumento de los feminicidios en 2026 y la vulnerabilidad de las mujeres que encabezan hogares en condiciones de precariedad económica.
Cuarta Palabra: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?"
Presentada por el Revdo. P. Candelario Mejía Brito. Denunció la estigmatización y falta de oportunidades para la juventud, criticando además la indiferencia del INTRANT ante los accidentes de tránsito y la situación de indigencia extrema en las calles. 
Quinta Palabra: "Tengo sed"
A cargo de la Madre Zoila María Mercedes López. Exigió servicios públicos dignos y denunció a los políticos que se sirven del poder en lugar de servir al pueblo. También lamentó la soledad de ancianos y niños vulnerables.
Sexta Palabra: "Todo está consumado"
Proclamada por el Revdo. Diácono Juan Evangelista Rivas Morillo. Vinculó los males sociales con la acumulación desmedida de riquezas y llamó a proteger los recursos naturales bajo el marco de la Ley 64-00.

Séptima Palabra: "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu"
Cerrada por la Hna. Lourdes Martínez Arcángel. Denunció el impacto de la música con contenido explícito que lacera la inocencia infantil y alertó sobre una "educación importada" poco consistente con la realidad nacional.

Un llamado al renacer nacional
La Iglesia concluyó que este sermón constituye una "hoja de ruta" para la redención social del país. Se exhortó a las autoridades y a la ciudadanía a abandonar la indiferencia y trabajar con responsabilidad para lograr un verdadero renacer nacional basado en la justicia y la dignidad humana.
Cierre de la jornada
La ceremonia concluyó pasadas las 3:00 p.m., la hora en que la tradición cristiana conmemora la muerte de Jesús. Los fieles abandonaron la Catedral en un ambiente de reflexión, mientras las redes sociales se inundaban con los extractos más punzantes de un sermón que, una vez más, se convirtió en el espejo de las sombras y esperanzas de la República Dominicana en este 2026.

