Autor,Redacción
Título del autor,BBC News Mundo
5 abril 2026
El presidente estadounidense, Donald Trump, reiteró este domingo la amenaza de que destruiría infraestructura civil, como puentes y centrales eléctricas, en Irán si no se reabre el estrecho de Ormuz a más tardar este martes.
"El martes será el Día de la Central Eléctrica y el Día del Puente, todo en uno, en Irán", escribió en una publicación cargada de groserías en su red social Truth Social.
"Van a vivir en el infierno" si se niegan a reabrir el estrecho, agregó Trump.
El estrecho de Ormuz es un angosto canal marítimo entre Irán y Omán por el que pasa cerca del 20% del petróleo crudo del mundo.
Desde hace semanas, Irán mantiene restringido el tránsito por el estrecho, lo cual se ha convertido en el principal punto de tensión en la guerra contra EE.UU. e Israel que comenzó hace cinco semanas.
El gobierno iraní ha dejado abierta la posibilidad de levantar el bloqueo del estrecho de Ormuz, siempre y cuando sea reparado económicamente.
Mahdi Tabatabaei, asesor del presidente iraní, Masoud Pezeshkian anunció que los buques cargueros volverán a transitar por la ruta una vez que se "compensen todos los daños causados" durante la guerra.
En entrevistas con varios medios estadounidenses este domingo, Trump señaló que había un "buen chance" de alcanzar un acuerdo con Irán, pero que "destruiría todo" si este no se da.
Avanza el nuevo peaje
El funcionario iraní Mahdi Tabatabaei anunció que fue presentado ante el Parlamento iraní un proyecto de ley que busca establecer tasas a las embarcaciones que deseen cruzar el estrecho de Ormuz, como forma de reparación por los daños sufridos en las últimas semanas.
"El estrecho será reabierto cuando todos los daños causados por la guerra sean compensados mediante un nuevo régimen jurídico en el estrecho de Ormuz, con una parte de los ingresos procedentes de las tasas de tránsito", afirmó el funcionario, según reportó el servicio persa de la BBC.
Esta iniciativa ya había sido adelantada en días pasados por otras autoridades iraníes, quienes aseguraron que la época de "la hospitalidad" había terminado para siempre.
"El estrecho de Ormuz se reabrirá, sin duda, pero no para usted; se abrirá para quienes cumplan con las nuevas leyes de Irán", dijo refiriéndose a Trump el jefe del Comité de Seguridad Nacional del Parlamento iraní, Ebrahim Azizi, en un mensaje publicado en X (antes Twitter).
"Trump finalmente ha logrado su sueño de 'cambio de régimen', pero en el ámbito marítimo de la región", añadió.
Medios estatales iraníes habían informado que el Comité de Seguridad Nacional aprobó un plan para cobrar peaje a los buques que transiten por el estrecho de Ormuz. Actualmente, Irán cobra a ciertos buques unos US$2 millones por cruzar la vía marítima.
Pese a la disposición de reabrir el estrecho, previo pago, este domingo las autoridades iraníes instalaron en la céntrica plaza de la Revolución de Irán una enorme pancarta que advierte a EE.UU. que el estrecho de Ormuz "seguirá cerrado" y que "todo el Golfo se convertirá en zona para cazar a estadounidenses".
Por su parte, organizaciones internacionales de derechos humanos han condenado las amenazas que Trump ha lanzado contra Irán.
"Los civiles iraníes serán los primeros en sufrir las consecuencias de la destrucción de centrales eléctricas y puentes. Sin electricidad, calefacción ni agua; sin posibilidad de huir de los ataques. Posibles crímenes de guerra en cadena", advirtió Agnes Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional.

