WASHINGTON. — En un movimiento de gran impacto en la economía global, la administración de Estados Unidos puso en vigor este viernes un nuevo paquete de aranceles de entre el 10% y el 12.5% dirigidos a 60 economías. La medida sustituye las tarifas temporales que expiraban hoy y da inicio a una nueva fase en las tensiones comerciales internacionales.
El anuncio provocó caídas de consideración en las principales bolsas de valores del mundo. Los mercados asiáticos abrieron la jornada con marcadas pérdidas, superando el 5% en plazas clave como Seúl, mientras que los futuros de las bolsas europeas y neoyorquinas abrieron con clara volatilidad.
La Casa Blanca justificó los impuestos aduaneros argumentando la necesidad de proteger la industria manufacturera nacional frente a desequilibrios persistentes en la balanza de pagos. Sin embargo, economistas e instituciones financieras advierten que la medida podría reavivar presiones inflacionarias a nivel global y encarecer las cadenas de suministro.
Diversos gobiernos afectados expresaron su rechazo y adelantaron que evalúan responder con represalias tarifarias proporcionales o acudiendo a instancias de arbitraje internacional. El temor a una escalada proteccionista ha generado cautela entre inversionistas y corporaciones multinacionales.
En América Latina, la medida genera incertidumbre sobre el costo final de los productos de exportación clave e insumos importados. Los ministerios de economía de la región analizan el impacto específico del rango arancelario en sus acuerdos bilaterales vigentes.
Con la entrada en vigencia de estas tarifas, la diplomacia comercial entra en un período crítico de negociaciones a contrarreloj para evitar que las trabas al libre comercio frenen la recuperación económica global proyectada para la segunda mitad del año.

