SANTO DOMINGO. — Mediante un nuevo decreto presidencial, el Gobierno dominicano prohibió la importación hacia territorio nacional de mercancías, productos y bienes elaborados total o parcialmente mediante esquemas de trabajo forzoso. La medida busca blindar la cadena de suministro nacional y alinearse con los estándares internacionales en materia de derechos laborales y ética comercial.
La disposición ejecutiva establece regulaciones estrictas para las aduanas del país, exigiendo certificaciones de origen que garanticen la integridad en la producción de los bienes importados. Esta acción coloca al país en sintonía con las normativas globales impulsadas por los principales socios comerciales de la región.
El anuncio coincide con un contexto de reajustes en la política comercial internacional, donde potencias económicas incrementan la vigilancia sobre el dumping social y la competencia desleal. Desde la Presidencia se enfatizó que el compromiso con los derechos humanos debe reflejarse en cada intercambio comercial del Estado y el sector privado.
Empresarios y gremios industriales locales acogieron de manera positiva el decreto, señalando que protege a la industria nacional frente a competidores desleales del exterior. Asimismo, subrayaron que la transparencia operativa mejora la calificación de la República Dominicana en los índices de clima de negocios e inversión extranjera directa.
Especialistas en comercio exterior consideran que la normativa requerirá un fortalecimiento en las capacidades institucionales de inspección aduanera. El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes participará en los protocolos de verificación para evitar distorsiones en el abastecimiento del mercado interno.
Con este paso, el Gobierno envía una señal clara a los organismos multilaterales sobre su postura de tolerancia cero hacia las prácticas laborales abusivas en el comercio global. La medida entrará en vigencia inmediata para todos los embarques que arriben a los puertos y aeropuertos dominicanos a partir de la fecha.

