Prensa Latina. Aunque desplazado de los grandes focos de noticias por crisis o guerras en distantes lugares del mundo, la realidad de Haití parece haber cambiado poco desde que a principios de marzo un ataque a la principal prisión del país y la liberación de miles de reos quebraran la endeble estabilidad local.
Los ciclos de violencia en la empobrecida nación resultan una problemática de décadas, pero el asesinato del presidente Jovenel Moïse en julio de 2021 constituyó para muchos un punto de inflexión a partir del cual el deterioro de la situación sociopolítica fue aún más evidente.
Ahora, y a raíz del caos sembrado por el asalto a la cárcel de bandas criminales, los ciudadanos presencian un escenario lamentable pero permanente, signado por una espiral de violencia, sobre todo en Puerto Príncipe, la capital, bajo control de las pandillas en más de un 80 por ciento.
En medio de lo que muchos califican como caos, la buena noticia ha venido de la mano del Consejo Presidencial de Transición (CPT), un ente llamado a reordenar la vida en la nación y que fue finalmente constituido tras la publicación del decreto correspondiente en el boletín oficial Le Moniteur.
La estructura, cuya concepción fue fruto de una reunión convocada el mes pasado por la Comunidad del Caribe (Caricom) con el ánimo de apoyar al país en una salida a la crisis, ejercerá los poderes presidenciales hasta la investidura de un jefe de Estado, elegido a más tardar en 2026.
El documento detalla las fases del proceso a seguir para el traspaso de poder y oficializa la composición del Consejo, integrado por nueve miembros, siete de ellos con derecho a voto y dos observadores, al tiempo que deja claro que ninguno de ellos podrá presentarse a las próximas elecciones.
La víspera se publicó por el Consejo de Ministros el decreto de nombramiento a los miembros del CPT, luego de que las organizaciones que los respaldan denunciaran que el Gobierno del primer ministro Ariel Henry obstaculiza su juramentación.
Henry, a quien los acontecimientos de marzo sorprendieron fuera de Haití, se comprometió el 11 de marzo a dimitir una vez se conformara el Consejo; sin embargo, el gobierno afirmó hace pocos días que presentaría su renuncia tras el nombramiento de un nuevo primer ministro.
El grupo de miembros del Consejo lo conforman Smith Augustin (partido EDE/RED y Compromis Historique), Louis Gerald Gilles (Acuerdo del 21 de diciembre), Fritz Alphonse Jean (Acuerdo de Montana), Edgard Leblanc Fils (Acuerdo del 30 de enero), Laurent Saint-Cyr (sector empresarial privado), Emmanuel Vertilaire (Parti Pitit Dessalines) y Leslie Voltaire (Fanmi Lavalas).
Como observadores figuran Regine Abraham (organización REN) y Frisnel Joseph, quien representa a la sociedad civil.
Inicialmente, el documento fue firmado el 12 de abril por el Consejo de Ministros y publicado en Le Moniteur, pero líderes de organizaciones pidieron dar marcha atrás a la rúbrica, pues aspiraban a que el texto regente fuera el tratado denominado Acuerdo Político para una Transición Pacífica y Ordenada, enviado al gobierno.
Las nueve estructuras políticas y de la sociedad civil que nombraron a los representantes en el CPT protestaron contra los cambios introducidos por las autoridades, con el argumento de que se habían introducido una serie de modificaciones que desvirtúan el proyecto consensuado y apoyado por el CPT.
Las partes interesadas haitianas que firmaron la nota de protesta divulgada en el diario Le Nouvelliste exigieron “el estricto cumplimiento de los compromisos asumidos por el gobierno saliente durante el proceso político liderado” por la Caricom.
Mientras, junto a la situación de inseguridad, los desplazamientos forzosos, la crisis en el acceso a medicamentos y los obstáculos a la asistencia humanitaria, emergen alertas del Programa Mundial de Alimentos (PMA), ante temores por el agotamiento de sus reservas debido al clima de violencia y al cierre de la terminal portuaria.
“El puerto de la capital debe reabrir de inmediato para traer nuevos suministros. También necesitamos un acceso sin trabas para transportar alimentos a través del país para garantizar la continuidad de nuestros proyectos”, expresó el director del PMA aquí, Jean-Martin Bauer.
El PMA está haciendo todo lo posible para llegar a los más vulnerables, pero al ritmo actual, nos quedaremos sin reservas de alimentos a finales de abril, manifestó Bauer este miércoles, al advertir que la sufrida nación francófona está cada día más cerca de la hambruna.
(Prensa Latina)

